sábado, 1 de noviembre de 2008

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Carnaval de Negros y BlancosHistorias de blancos y negros en el Carnaval más antiguo de Colombia

Una familia disfruta el Carnaval en Pasto. Foto de tito_lol.

Si todas las fuentes se ponen de acuerdo sobre los inicios históricos de las múltiples fiestas y carnavales colombianos, sobre este no hay consenso. ¿Estamos ante una manifestación cultural que resume la historia de nuestra identidad? Razones por las cuales el Carnaval de Blancos y Negros de Pasto y municipios aledaños es Patrimonio cultural in material de la nación.

Por Albeiro Rodas

Es fácil trazar la historia de un patrimonio arqueológico como el de las Murallas de Cartagena de Indias e incluso el de un patrimonio natural como el Parque de la Serranía de la Macarena, pero el de un patrimonio cultura inmaterial es más complejo e incluso puede ser más interesante.

Carnaval de Negros y Blancos

Foto de Andrés Bulla.

Aunque llegamos tarde al Carnaval que abre el año en Colombia, no podemos dejar pasar el momento para hablar de él desde una óptica de apreciación. Por otro lado, el Carnaval más antiguo del país, abre el calendario de uno de los países con más fiestas del mundo: Colombia tiene instituidas más de tres mil fiestas en el año, ciertamente locales y regionales, pero su cuantía demuestra la enorme riqueza cultural nacional. Es decir, si usted decidiera asistir a todas, una por día, asistiría a tres mil fiestas en tres mil lugares distintos de Colombia durante tres mil días, por lo cual usted se la pasaría en rumbas por espacio de ocho años con 21 días y tendría que empezar en Pasto.

Esbozos de historias antiguas

El Carnaval de Blancos y Negros se realiza en una región en donde la mayoría se identifican con las comunidades amerindias relacionadas con los Incas. No sólo se trata de la ciudad de San Juan Pasto, capital del departamento de Nariño, sino también en otros municipios de ese departamento y de Putumayo y Cauca, que comparten la misma afinidad regional. La fecha de inicio del Carnaval no han sido establecidas con precisón histórica y parece que no es necesario. Al parecer, se trata de un largo proceso de tradiciones populares que pudieron surgir desde antes de la llegada de los españoles en el siglo XVI. Esto pone a los pastos, las comunidades indígenas originales y que son los predominantes en la región, como los fundadores y custodes de dichas tradiciones ancestrales. He ahí una razón que fortalece aún más lo de patrimonio cultural viviente.

¿Cómo fueron entonces esos inicios del Carnaval en la época prehispánica? Ciertamente muy distinto de lo que hoy vemos como el Carnaval en sí. Era parte de las maneras en las cuales nuestros ancestros aborígenes rendían culto a su propia regiosidad y cosmogonía. Quienes estudian los orígenes de los carnavales y fiestas populares en general, bien pronto descubren que estas se encuentran directamente relacionadas con la religión. Prueba de la importancia que para los indígenas tienen estas fiestas, es que fueron objetos de represión a comienzos del siglo XIX con el ánimo de controlar cualquier levantamiento indígena. De frente a la represión de un pueblo, aquello que siempre sobrevive será siempre la religión y las fiestas tradicionales, símbolos de la propia opción por una identidad.

Es decir, que los elementos del negro y del blanco vendrían posteriormente a hacer parte de la amalgama continental de mestizaje. Bien podría llamarse entonces “Carnaval de indios, blancos y negros” porque es en realidad lo que es y es de alguna manera el intento de armonización cultural del encuentro o desencuentro de tres razas y muchas culturas.

El elemento negro se integra a las fiestas ya desde el siglo XVI gracias a la exhaltación de la rebeldía africana al yugo español. ¿Cómo es posible que una fiesta indígena adopte un elemento negro? Ciertamente el indígena, cuya raza fue conservada casi intacta al suroccidente del país, no se solidariza con el drama de esclavitud del negro, sino que comparte el mismo sentimiento de opresión. A la fiesta de adoración de los dioses del olímpo indoamericano, se une el lamento y el anhelo por la libertad del pueblo africano.

Del proceso forzado de españolización vendría el aporte blanco en las tradiciones religiosas católicas, la música y los vestidos. Desde ahí se inicia un proceso de conformación del actual Carnaval durante el siglo XX que da como resultado un programa cultural de un profundo sentido de identidad de lo que somos los colombianos y los latinoamericanos: indios, blancos y negros.

Gabriela Díaz del Castillo, La Reina de la Alegría

Por Artur Collar-Folleco

Pasto (Ipiales Times). Como es costumbre, todos los años, en los Carnavales de Negros y Blancos, Corpocarnaval y el comité Jurado, a través de convocatoria pública, eligen a la reina para la fiesta carnavalesca de comienzo de año. En esta ocasión, será Gabriela Díaz del Castillo de 20 años, quien representará la cultura, tradición y juego del carnaval, a nivel nacional e internacional.

La nueva soberana es estudiante de Comunicación Social y Periodismo y tiene como misión transmitir ante el mundo lo bueno de los carnavales y promocionar el juego limpio entre los pastusos y visitantes.

Actualmente, se encuentra en proceso de reconocimiento y acercamiento con los artesanos del carnaval, igualmente, en la organización de la agenda para los próximos meses.

¿Desde cuándo nació la inquietud por participar en las convocatorias para ser reina de los carnavales?

La inquietud de ser reina del carnaval empezó hace un año, pero sólo era un sueño, porque era un proyecto que a futuro no estaba claro. Fue a mediados del 2007 que tomé la decisión seriamente, y hubo la convocatoria en los medios de comunicación y me presenté, hice una entrevista en Bogotá y aquí en Pasto. Los dos comités encargados de elegir a la reina, tomaron la decisión de que yo fuera la imagen pública de los carnavales.

Turmerqué se prepara para el Reinado Nacional del Tejo

El primer Reinado Nacional de Tejo es un evento social que además de promover el tejo como el único deporte nacional colombiano y un patrimonio inmaterial de nuestro país, busca fomentar la creación de telecentros o centros de tecnología donde se brindarán cursos y capacitación en diferentes temas y en diversos lugares del Colombia, con el apoyo de las Embajadas de Holanda y Canadá, así como la Unesco, la Unicef y el Sena.

El tejo o Tumerqué hoy día es reconocido como único deporte autóctono Nacional bajo la ley 613 del año 2000 sancionada por el entonces presidente Andrés Pastrana. "La Reina del Tejo, la Virreina y las Princesas serán elegidas en sana competencia, en forma justa e imparcial por jurados seleccionados libremente por la Corporación Reinado Nacional del Tejo, basándose en criterios tales como Belleza, inteligencia, Clase, Distinción, Conocimiento del Deporte, Buena voluntad, Donaire, Gentileza, Carisma, Cultura, liderazgo y acompañamiento del Departamento al que representa", explica René Parra, presidente de la Corporación Reinado Nacional del Tejo.

Este evento ofrecerá a sus asistentes una parada cultural por las calles coloniales de Turmequé y en donde se podrán apreciar las distintas manifestaciones culturales de las delegaciones provenientes de todos los rincones de país siendo una gran muestra folklórica de todos los departamentos.

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